Historias

“Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”

Esta es la quinta vez que vuelvo a escribir un comienzo para esta supuesta carta y espero que no me den ganas de borrarla nuevamente por encontrarla un poco mentirosa. Lo digo porque cuando releo sólo encuentro palabras bonitas hiladas de forma exacta, pero donde no hay ni una pizca de sinceridad, sólo adornos de frases rimbombantes que emergen para darle sentido y una nueva visión a tu cobardía.

Acabo de repasar el primer párrafo y he quedado conforme, pues ya pasé la primera barrera para expresarme ante ti sin exageraciones. El problema que esta tarea que me digno a realizar no es nada fácil, tu sola imagen me llevan por diversos laberintos de sentimientos, cuando creo tomar el correcto me acuerdo de algunos momentos juntos y cambio de dirección; cuando siento que al fin tengo claro lo que fuiste y eres para mí, basta una sonrisa tuya expresada a través de esa piel morena para dejarme en blanco.

Para no tener mi cabeza envuelta entre tus recuerdos es que me esfuerzo para dejarte fuera de mi diario vivir, con mayor razón aun si estás lejos; pero mi “otro yo”, mi inconsciente no olvida. No te olvida. Porque tan solo cierro los ojos en las noches lo primero que veo es esa maldita sonrisa diciéndome que en estos instantes estás haciendo tu vida sin siquiera recordarme, mientras que yo aquí sigo luchando por sacarte de todos mis “yo” existentes.

Sería muy sencillo tomar tu opción y eliminar cada recuerdo tuyo, dejarme llevar por lo cómodo y placentero de dejarte morir en mi mente, pero cuando estoy a punto de hacerlo me paro en seco y ¿sabes por qué? Porque aunque tome la alternativa cobarde como tú, siempre vas a estar conmigo y yo siempre estaré bajo tu piel, quizás no con memorias de una vida pasada, pero si en tu personalidad.

El amor, nuestro amor y todos los amores no se basan en cariños mecánicos, acumulaciones de momentos sin sentidos e intercambios fríos de placer. En tres años hicimos de los dos algo completamente nuevo. Todo lo que hoy pueda querer, desear, soñar e inventar te lo debo a ti. La Elizabeth de ahora tiene tu huella y desde esa arista puedo entender hacia donde voy.

Está claro que no tienes mi rostro en tus sueños, que quisiste eliminarme de todas las formas posibles, porque según tus palabras no existe mayor dolor que amar a alguien sin saber amar y eso era yo para ti, tu recordatorio de lo jodido que estabas que no pudiste traducir tus sentimientos. Te convenciste que empezar de cero sería la mejor solución para que yo dejara de dolerte importándote mierda si tú me dolerías a mí.

Bueno te tengo malas noticias, tú eres alguien totalmente diferente al que eras hace tres años atrás porque yo llegué a tu vida, y ocupé gran parte de mí en ti, hice que ahora quieras ciertas cosas a las cuales no sabes como explicar, debido a que la razón de estarlas deseando en este momento ha sido eliminada de tu cerebro. Tú me sacaste de tus sentimientos y de partida dejaste sin respuesta la verdad del nuevo Santiago que te mira a través del espejo de marco color agua marina que tienes en el baño.

Yo tomé la decisión de soportar tus sombras en mi vida y de ir apaciguando mi amor por ti con olvidos que me otorgan aquellos nuevos rostros… Yo prefiero saber quien eres y que hiciste en mí.

Siempre seré un resplandor en tu nebulosa…

Anuncios

2 comentarios sobre ““Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s